Puntos Clave de esta Guía
- La higiene debe basarse en agua tibia y secado por presión suave, evitando siempre el roce o el arrastre en la zona de los puntos.
- El uso de frío local (nunca directo) en las primeras 48 horas es fundamental para controlar la inflamación y el dolor.
- La prevención del estreñimiento mediante hidratación y fibra es vital para evitar tensiones innecesarias sobre las suturas.
- La valoración por un fisioterapeuta de suelo pélvico tras la cuarentena es esencial para tratar el tejido cicatricial y recuperar la funcionalidad.
La realidad de la zona perineal tras el parto: Lo que nadie te cuenta
El parto es un evento transformador, pero también supone un reto físico inmenso para el periné. Ya sea por una episiotomía (una incisión quirúrgica realizada por el profesional sanitario) o por un desgarro perineal espontáneo, la recuperación de esta zona requiere paciencia, conocimientos actualizados y un enfoque empático. En 2026, la obstetricia moderna prioriza la integridad del suelo pélvico, pero cuando la intervención es necesaria, los cuidados posteriores son la clave para evitar complicaciones a largo plazo.
Es fundamental entender que sentir molestia o dolor en los puntos no es solo una cuestión de ‘aguantar’. Se trata de un proceso de cicatrización de tejidos blandos en una zona con mucha humedad, roce y tensión. Esta guía está diseñada para acompañarte en cada fase, ofreciéndote herramientas prácticas para que tu postparto sea lo más confortable posible.
¿Episiotomía o desgarro? Entendiendo las diferencias
¿Qué es realmente una episiotomía?
A diferencia de lo que se creía hace décadas, la episiotomía ya no se realiza de forma rutinaria. Según las recomendaciones actuales de la Organización Mundial de la Salud, solo debe practicarse bajo criterios clínicos estrictos, como sufrimiento fetal o un parto instrumental necesario. Se trata de un corte limpio en el periné para ampliar el canal de salida, que posteriormente se cierra con suturas absorbibles.
Los grados de desgarro perineal espontáneo
Cuando el tejido se expande de forma natural, pueden ocurrir desgarros. Estos se clasifican en cuatro niveles, y conocerlos te ayudará a entender tu propio informe médico:
- Grado 1: Afecta solo a la piel del periné. Suelen curar muy rápido, a veces incluso sin puntos.
- Grado 2: Involucra piel y músculos perineales. Es el más común y requiere sutura.
- Grado 3: El desgarro alcanza el esfínter anal. Requiere una reparación más cuidadosa por parte de especialistas.
- Grado 4: Involucra el esfínter anal y la mucosa rectal. El seguimiento en estos casos debe ser exhaustivo por parte de fisioterapeutas de suelo pélvico.
Cuidados esenciales en las primeras 48 horas
Durante los primeros dos días, el objetivo principal es reducir la inflamación y mantener la zona limpia para evitar infecciones. El tejido perineal está muy vascularizado, lo que significa que tiene una gran capacidad de regeneración, pero también que se inflama con facilidad.
El uso de frío local es una de las estrategias más eficaces. Sin embargo, nunca debes aplicar hielo directamente sobre la piel. Existen compresas de gel diseñadas específicamente para el postparto que mantienen una temperatura fresca y constante sin quemar el tejido sensible. La aplicación de frío durante 10-15 minutos varias veces al día puede marcar una diferencia abismal en tu nivel de confort.
Higiene y limpieza de los puntos: Protocolo 2026
La humedad es el enemigo número uno de la cicatrización en el periné. Por ello, el protocolo de higiene ha evolucionado para simplificarse y ser más efectivo. Olvida los antisépticos potentes que pueden irritar; lo ideal es agua tibia y un jabón íntimo de pH neutro.
Pasos para una limpieza segura
Al ir al baño, la técnica de limpieza es vital. No arrastres el papel higiénico. Lo ideal es utilizar una botella de lavado perineal con agua tibia mientras orinas para diluir la orina y que no escueza en la herida. Después, seca la zona a toquecitos suaves con una toalla de algodón limpia o incluso con aire frío de un secador de pelo a distancia moderada.
La importancia del cambio de compresa
En este periodo, el sangrado postparto (loquios) será constante. Es imperativo cambiar la compresa cada vez que vayas al baño, aunque no esté llena. El uso de materiales naturales como el algodón orgánico permite que la piel transpire mejor que los materiales sintéticos, acelerando el cierre de la herida.
Alimentación y prevención del estreñimiento
Un aspecto que muchas madres descuidan es el impacto de la digestión en el periné. El miedo a ir al baño por primera vez tras tener puntos es universal. El esfuerzo por estreñimiento puede ejercer una presión excesiva sobre las suturas, aumentando el riesgo de que los puntos se suelten (dehiscencia).
Para evitarlo, tu dieta debe ser rica en fibra (frutas, verduras, cereales integrales) y, sobre todo, debes mantener una hidratación masiva. Beber suficiente agua ablanda las heces y facilita la evacuación sin necesidad de pujar. En algunos casos, tu médico puede recomendarte un ablandador de heces suave durante la primera semana.
Rehabilitación y fisioterapia: El papel del suelo pélvico
La cicatriz física externa es solo la punta del iceberg. Por debajo, los músculos del suelo pélvico han sufrido una distensión importante. En 2026, se recomienda encarecidamente una valoración por parte de un fisioterapeuta especializado en obstetricia a partir de la sexta semana postparto (o una vez que la herida haya cerrado completamente).
Incluso si la episiotomía parece haber curado bien, el tejido cicatricial puede volverse rígido o causar dolor durante las relaciones sexuales (dispareunia). El masaje perineal postparto, realizado por un profesional o enseñado para que lo hagas en casa, ayuda a elastificar la cicatriz y devolver la funcionalidad a la musculatura. No esperes a tener síntomas de incontinencia para buscar ayuda; la prevención es la mejor medicina.
Señales de alerta: ¿Cuándo contactar con tu matrona?
Aunque la mayoría de las episiotomías y desgarros curan sin problemas, debes estar atenta a los siguientes signos que podrían indicar una infección o un problema de cicatrización:
- Olor fétido o desagradable en la zona.
- Aparición de pus o secreciones amarillentas.
- Dolor que, en lugar de disminuir con los días, aumenta en intensidad.
- Fiebre superior a 38°C sin causa aparente.
- Apertura de la herida o sensación de que los puntos han saltado.
- Inflamación extrema o enrojecimiento intenso que se extiende.
Impacto emocional: La cicatriz invisible
A menudo nos centramos tanto en los cuidados físicos que olvidamos el impacto emocional de una intervención en el periné. Para muchas mujeres, la episiotomía se percibe como una pérdida de control sobre su propio parto. Es normal sentir tristeza, enfado o una desconexión inicial con la zona.
Hablar sobre tu parto y validar tus sentimientos es parte de la recuperación. No dudes en consultar con profesionales de la psicología perinatal si sientes que la experiencia del desgarro o la episiotomía está interfiriendo en tu vínculo con el bebé o en tu autoimagen. La salud es un estado de bienestar completo, no solo la ausencia de dolor físico.
Preguntas Relacionadas
¿Cómo saber si se han saltado los puntos del parto?
Notarás un aumento repentino del dolor, un sangrado inusual en la zona de la herida o podrás observar visualmente que los bordes de la incisión están separados. Si sospechas que esto ha ocurrido, debes consultar con tu matrona de inmediato.
¿Qué puedo tomar para el dolor de la episiotomía durante la lactancia?
El paracetamol y el ibuprofeno suelen ser los analgésicos de elección por ser compatibles con la lactancia materna, pero siempre deben ser prescritos por tu médico para ajustar la dosis a tus necesidades específicas.
¿El ejercicio ayuda a la recuperación de los puntos?
En la primera fase, el reposo relativo es mejor. Una vez que la herida cierre, ejercicios muy suaves de Kegel pueden mejorar la circulación en la zona, pero los ejercicios de impacto deben evitarse totalmente hasta recibir el alta de un especialista en suelo pélvico.
Preguntas Frecuentes
Q: ¿Cuánto tiempo tardan en caerse los puntos de la episiotomía?
A: Generalmente, los puntos utilizados son absorbibles y se caen o son reabsorbidos por el cuerpo en un periodo de entre 10 y 21 días. No es necesario acudir a retirarlos a menos que causen una molestia excesiva o irritación.
Q: ¿Cuándo puedo volver a tener relaciones sexuales tras un desgarro?
A: Se recomienda esperar al menos hasta que la herida esté totalmente cicatrizada y haya finalizado el sangrado postparto (loquios), lo cual suele ocurrir alrededor de la sexta semana. Es ideal realizar una valoración de suelo pélvico previa para asegurar que no haya dolor en la cicatriz.
Q: ¿Es normal sentir un bulto o dureza en la zona de la cicatriz?
A: Sí, es común que durante las primeras semanas el tejido cicatricial se sienta más firme o duro que el resto de la piel. Si esta dureza causa dolor persistente después del primer mes, el masaje perineal guiado por un fisioterapeuta puede ayudar a suavizarla.
