Maniobra de Kristeller: Riesgos, Secuelas y Parto Respetado

Maniobra de Kristeller: Riesgos, Secuelas y Parto Respetado

Puntos Clave de esta Guía

  • La maniobra de Kristeller es una técnica de presión manual sobre el útero desaconsejada por la OMS por su falta de evidencia científica.
  • Los riesgos para la madre incluyen desgarros perineales graves, prolapsos y, en casos extremos, rotura uterina.
  • El recién nacido puede sufrir traumatismos craneales, fracturas de clavícula y lesiones nerviosas en los brazos.
  • El Plan de Parto es la herramienta legal fundamental para rechazar explícitamente esta práctica y proteger la autonomía de la mujer.
  • Se considera violencia obstétrica cuando se realiza de forma rutinaria o sin el consentimiento informado de la paciente.

El dilema de la maniobra de Kristeller en el parto moderno

El nacimiento de un hijo es uno de los momentos más trascendentales en la vida de una persona. Sin embargo, este proceso puede verse empañado por intervenciones médicas que, lejos de ser necesarias, pueden resultar contraproducentes. En 2026, la maniobra de Kristeller continúa siendo objeto de un intenso debate en la comunidad médica y entre las asociaciones de defensa del parto respetado.

A pesar de que el conocimiento científico ha avanzado a pasos agigantados, todavía nos encontramos con testimonios de mujeres que han vivido esta técnica sin consentimiento previo. Comprender qué es, qué implicaciones tiene y cuáles son los derechos que protegen a la gestante es fundamental para transformar la experiencia del nacimiento en un acto de empoderamiento y seguridad.

¿Qué es exactamente la maniobra de Kristeller?

Descrita originalmente en el siglo XIX, la maniobra de Kristeller consiste en ejercer presión manual en el fondo del útero de la madre durante la fase de expulsivo. El objetivo teórico es ayudar a la salida del bebé, acortando el tiempo del parto cuando se percibe que este no progresa con la rapidez deseada.

Generalmente, se realiza utilizando los puños o los antebrazos sobre el abdomen materno, empujando con fuerza hacia el canal de parto en coincidencia con las contracciones. Aunque sobre el papel pueda parecer una ayuda lógica, la realidad fisiológica es mucho más compleja y delicada.

¿Por qué se sigue practicando en la actualidad?

A menudo, la justificación para realizarla es la urgencia médica o el cansancio materno. En algunos entornos hospitalarios donde los protocolos no se han actualizado, se utiliza como una medida de rutina. Sin embargo, la evidencia científica actual sugiere que los beneficios de esta técnica no compensan, en la mayoría de los casos, los graves riesgos que conlleva.

Riesgos severos para la salud de la madre

La presión ejercida durante una maniobra de Kristeller es, en muchos casos, violenta y descontrolada. El cuerpo de la mujer está diseñado para el parto, pero no para soportar una fuerza externa añadida de tal magnitud sobre órganos internos en tensión.

Uno de los riesgos más directos es el trauma perineal grave. Al forzar la salida del bebé a una velocidad superior a la que los tejidos de la madre pueden dilatarse, se producen desgarros de tercer y cuarto grado que afectan al esfínter anal y la mucosa rectal. Estas lesiones requieren cirugías complejas y pueden dejar secuelas crónicas como incontinencia urinaria o fecal.

Rotura uterina: una complicación vital

El riesgo más extremo para la madre es la rotura uterina. Un útero en pleno esfuerzo de expulsión es una estructura vulnerable. Una presión excesiva puede provocar una fisura en el músculo uterino, lo que deriva en una hemorragia masiva que pone en peligro la vida de la mujer y obliga, en ocasiones, a realizar una histerectomía de urgencia.

Consecuencias y secuelas para el recién nacido

El bebé no es ajeno a esta fuerza externa. Al ser empujado bruscamente a través de un canal que aún no está preparado, su cráneo y órganos vitales sufren una presión innecesaria. Las secuelas en el recién nacido pueden variar desde lesiones leves hasta daños neurológicos permanentes.

  • Traumatismos craneoencefálicos: La presión puede provocar cefalohematomas o hemorragias intracraneales.
  • Fracturas óseas: Es relativamente común observar fracturas de clavícula o húmero tras partos donde se aplicó esta maniobra.
  • Lesiones del plexo braquial: El tirón o empujón forzado puede dañar los nervios que controlan el movimiento del brazo del bebé, provocando parálisis temporales o permanentes.

El posicionamiento de la OMS y la evidencia científica

La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha sido clara y contundente en sus recomendaciones sobre el cuidado durante el parto. En sus guías más recientes, desaconseja el uso de la presión fúndica manual para facilitar el nacimiento. Los estudios recopilados por instituciones como la Colaboración Cochrane indican que no hay pruebas de que esta maniobra reduzca el riesgo de resultados neonatales adversos o de partos instrumentales.

En España, el Ministerio de Sanidad, a través de su Estrategia de Atención al Parto Normal, también aboga por la eliminación de esta práctica. La tendencia actual es priorizar el movimiento libre de la mujer, el pujo espontáneo y el respeto a los tiempos biológicos del nacimiento.

La maniobra de Kristeller como violencia obstétrica

En el contexto legal y social de 2026, realizar la maniobra de Kristeller sin un consentimiento informado explícito y sin una justificación de vida o muerte se considera una forma de violencia obstétrica. El respeto a la integridad física y a la autonomía de la mujer es un derecho fundamental que no se pierde al entrar en un paritorio.

Muchas mujeres describen la experiencia de esta maniobra como una invasión traumática. La sensación de ser empujada o aplastada genera un estrés postparto que puede dificultar el vínculo inicial con el bebé y el éxito de la lactancia materna.

Cómo defender tus derechos: El Plan de Parto

La mejor herramienta preventiva de la que disponen las familias hoy en día es el Plan de Parto. Este documento legal permite a la gestante expresar sus deseos y, lo que es más importante, sus negativas ante determinadas intervenciones.

Es recomendable incluir una cláusula específica que diga: «No autorizo la realización de la maniobra de Kristeller bajo ninguna circunstancia, salvo riesgo vital inminente debidamente justificado». Al presentar este documento con antelación, se establece un marco de diálogo con el equipo médico y se refuerza la seguridad jurídica de la paciente.

La importancia del acompañante

El acompañante juega un papel vital como guardián del Plan de Parto. En momentos de vulnerabilidad, contar con una pareja o persona de confianza que sepa identificar la maniobra y recordarle al equipo médico la voluntad de la mujer es la mejor salvaguarda contra intervenciones no deseadas.

Hacia un modelo de atención respetada

El camino hacia un parto más humano pasa por desterrar prácticas obsoletas que causan más daño que beneficio. La maniobra de Kristeller es un vestigio de una medicina paternalista que ya no tiene cabida en una sociedad que valora los derechos humanos y la evidencia científica.

Como sociedad, debemos exigir que los profesionales sanitarios reciban formación continua en técnicas alternativas de ayuda al expulsivo, como los cambios de posición (verticalidad), el uso de pelotas de parto o la hidroterapia, que han demostrado ser mucho más seguras y respetuosas.

Para profundizar más sobre las recomendaciones oficiales en España, puedes consultar el portal del Ministerio de Sanidad, donde se detallan los estándares de calidad en la atención obstétrica.

Preguntas Relacionadas

¿Cómo puedo saber si me hicieron la maniobra de Kristeller?

Suele identificarse si durante el expulsivo uno o varios profesionales se subieron a la cama o presionaron con sus antebrazos o puños la parte superior de tu abdomen. También debería figurar reflejado en tu historial clínico, aunque a veces se omite bajo eufemismos como ‘ayuda manual’.

¿Se puede denunciar la maniobra de Kristeller?

Sí, es posible iniciar una reclamación patrimonial o una denuncia por negligencia o violencia obstétrica, especialmente si ha habido secuelas físicas documentadas. Es fundamental solicitar el historial clínico completo como prueba.

¿Qué dice la OMS sobre la presión en el fondo uterino?

La OMS recomienda explícitamente no realizar la presión fúndica para facilitar el periodo de expulsivo, ya que no se ha demostrado que mejore los resultados y, en cambio, aumenta el riesgo de lesiones maternas y fetales.

Preguntas Frecuentes

Q: ¿Es legal que me hagan la maniobra de Kristeller sin avisarme?

A: No es ético ni respeta el derecho al consentimiento informado. En España, las guías de buenas prácticas del Ministerio de Sanidad la desaconsejan, y realizarla sin aviso previo puede ser considerado una forma de violencia obstétrica según la jurisprudencia actual.

Q: ¿Cuáles son las secuelas a largo plazo para la madre?

A: Las secuelas más comunes incluyen disfunciones del suelo pélvico como incontinencia urinaria o fecal, dolor crónico en las relaciones sexuales debido a desgarros graves y traumas psicológicos compatibles con el trastorno de estrés postraumático.

Q: ¿Existen alternativas seguras para ayudar a que el bebé nazca?

A: Sí, existen alternativas como favorecer la verticalidad (parto en cuclillas o silla de partos), realizar cambios de posición para abrir el diámetro de la pelvis, aplicar compresas calientes y permitir que la madre use su propio ritmo de pujo espontáneo en lugar de pujos dirigidos.

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