Puntos Clave de esta Guía
- Inicia la introducción del huevo a partir de los 6 meses para prevenir alergias.
- El huevo debe estar siempre completamente cocinado (nunca crudo o semicocinado).
- Aplica la regla de los tres días para identificar posibles reacciones alérgicas.
- El huevo es esencial para el desarrollo cerebral gracias a su alto contenido en colina.
- Observa reacciones cutáneas o digestivas inmediatamente después de la ingesta.
La importancia de introducir el huevo en la dieta del bebé
La introducción de los alimentos sólidos es uno de los hitos más emocionantes y, a veces, estresantes para los padres. Dentro de este proceso, el huevo ocupa un lugar protagonista debido a su excepcional perfil nutricional. En 2026, las recomendaciones de la Asociación Española de Pediatría y otros organismos internacionales son claras: el huevo debe introducirse temprano para aprovechar sus beneficios y, curiosamente, para prevenir alergias futuras.
Este alimento es una fuente de proteínas de alto valor biológico, lo que significa que contiene todos los aminoácidos esenciales que el cuerpo del bebé no puede producir por sí solo. Además, es rico en colina, un nutriente fundamental para el desarrollo cerebral y la memoria, y aporta hierro, zinc y vitaminas del grupo B y D.
¿Cuándo empezar a dar huevo al bebé?
Históricamente, se recomendaba esperar hasta los 10 o 12 meses para introducir el huevo, especialmente la clara, por miedo a las reacciones alérgicas. Sin embargo, la evidencia científica actual ha dado un giro de 180 grados. Según la Organización Mundial de la Salud, la alimentación complementaria debe iniciarse alrededor de los 6 meses, siempre que el bebé muestre señales de madurez.
Retrasar la introducción del huevo más allá de los 6-7 meses no solo no previene la alergia, sino que podría aumentar el riesgo de desarrollarla. El sistema inmunológico del bebé necesita ser ‘entrenado’ mediante la exposición temprana y controlada a alérgenos comunes.
Cómo introducir el huevo paso a paso
La seguridad es lo primero. No se trata solo de qué dar, sino de cómo darlo. El huevo siempre debe estar completamente cocinado. Nunca ofrezcas huevo crudo o poco hecho (como en tortillas babosas o huevos pasados por agua) debido al riesgo de salmonelosis y a que la clara cruda es mucho más indigesta y alergénica.
El método de la introducción gradual
Aunque hoy en día se puede ofrecer el huevo entero desde el principio, muchos pediatras sugieren una introducción progresiva para observar mejor cualquier reacción:
- Día 1: Ofrece una pequeña cantidad de huevo cocido (una cuarta parte aproximadamente) triturado o picado muy fino.
- Día 2: Si no hay reacción, aumenta a la mitad del huevo.
- Día 3: Ofrece el huevo completo.
Es fundamental aplicar la regla de los tres días: no introduzcas ningún otro alimento nuevo durante este periodo para que, en caso de reacción, sepas con certeza que el culpable ha sido el huevo.
Texturas según el método elegido: Papillas vs. BLW
Si optas por el método tradicional de purés, puedes añadir el huevo cocido directamente a su papilla de verduras. Si prefieres el Baby Led Weaning (BLW), una excelente opción es ofrecer el huevo en forma de tortilla bien cuajada cortada en tiras del tamaño de tu dedo (finger foods), o un huevo duro cortado en cuartos longitudinales para que el bebé pueda agarrarlo con facilidad.
Síntomas de alergia al huevo en bebés
La alergia al huevo es una de las más comunes en la infancia, aunque afortunadamente la mayoría de los niños la superan antes de los 5 años. Las reacciones suelen ocurrir de forma inmediata, entre pocos minutos y dos horas después de la ingesta.
Señales cutáneas y digestivas
Las manifestaciones más frecuentes son las cutáneas. Observa si aparecen ronchas, urticaria o enrojecimiento alrededor de la boca o en el cuerpo. También pueden presentarse síntomas digestivos como vómitos explosivos, diarrea repentina o dolor abdominal intenso que se manifiesta con un llanto inconsolable.
Síntomas respiratorios y anafilaxia
En casos más graves, pueden aparecer síntomas respiratorios como sibilancias, tos persistente o dificultad para respirar. La anafilaxia es la reacción más severa y constituye una emergencia médica. Si notas hinchazón en los labios, lengua o garganta, o si el bebé parece desorientado o muy decaído, acude inmediatamente a urgencias.
Mitos y realidades sobre el huevo en bebés
A pesar de la información disponible, circulan muchos mitos que pueden confundir a las familias. Uno de los más extendidos es que el huevo ‘daña el hígado’ del bebé por su contenido en grasas. La realidad es que las grasas del huevo son mayoritariamente insaturadas y saludables, necesarias para el crecimiento del pequeño.
Otro mito es que solo se debe dar la yema al principio. Si bien la clara contiene las proteínas más alérgicas, la recomendación actual de expertos como la AEPED es que se puede introducir el huevo entero desde los 6 meses, siempre que esté bien cocinado, ya que la cocción prolongada desnaturaliza gran parte de las proteínas alérgicas.
Consejos para una compra responsable
Al elegir huevos para tu bebé, prioriza los de categoría 0 o 1 (ecológicos o de gallinas camperas). Estos huevos suelen tener un perfil nutricional más rico en ácidos grasos omega-3 y garantizan un mayor bienestar animal, algo que cada vez más familias consideran vital en 2026.
Estrategias para el éxito en la mesa
Para que la experiencia sea positiva, asegúrate de que el bebé esté descansado y tenga hambre, pero no demasiada. Un bebé excesivamente hambriento estará irritable y tendrá poca paciencia para experimentar con texturas nuevas.
No fuerces nunca la ingesta. El objetivo de los primeros meses no es que coma grandes cantidades, sino que explore sabores, olores y aprenda a gestionar los sólidos en su boca. El huevo tiene un sabor suave que suele ser muy bien aceptado si se presenta de forma atractiva y natural.
Preguntas Relacionadas
¿Cómo saber si mi bebé es alérgico al huevo?
Los síntomas suelen aparecer rápido: urticaria, hinchazón facial, vómitos o dificultad respiratoria. Ante cualquier duda, suspende la ingesta y consulta con un alergólogo infantil.
¿Se puede dar huevo en la cena a un bebé?
Es preferible introducir alimentos nuevos durante el desayuno o la comida. De este modo, tendrás todo el día para observar posibles reacciones alérgicas antes de que llegue la noche.
¿Qué hacer si el bebé rechaza la textura del huevo duro?
Puedes probar diferentes preparaciones: en tortilla francesa bien cuajada, picado dentro de un puré o mezclado con aguacate aplastado para suavizar la textura.
Preguntas Frecuentes
Q: ¿Qué parte del huevo es mejor dar primero, la clara o la yema?
A: Actualmente se recomienda introducir el huevo entero (clara y yema) desde los 6 meses, siempre que esté totalmente cocinado. No es necesario separarlos a menos que el pediatra indique lo contrario por antecedentes específicos.
Q: ¿Cuántas veces a la semana puede comer huevo un bebé?
A: Una vez introducido y comprobado que no hay alergia, un bebé puede consumir entre 2 y 4 huevos por semana como parte de una dieta equilibrada y variada.
Q: ¿Es peligroso dar huevo si hay antecedentes de alergia en la familia?
A: No es peligroso, de hecho, la evidencia actual sugiere que la introducción temprana en estos casos es aún más beneficiosa para reducir el riesgo de que el bebé desarrolle la alergia.
