Anquiloglosia y Lactancia: Guía del Frenillo Corto en 2026

Anquiloglosia y Lactancia: Guía del Frenillo Corto en 2026

Puntos Clave de esta Guía

  • El dolor al amamantar no es normal y suele indicar un problema mecánico como la anquiloglosia.
  • Existen frenillos de tipo submucoso que no se ven a simple vista pero limitan severamente la succión.
  • Un diagnóstico funcional realizado por un experto (IBCLC o pediatra) es esencial antes de decidir cualquier intervención.
  • La frenotomía es un procedimiento seguro que, acompañado de rehabilitación, mejora drásticamente la lactancia.

Entender la Anquiloglosia: Por qué la Lactancia no Debería Doler

Durante décadas, a muchas madres se les ha dicho que el dolor al inicio de la lactancia es normal, un rito de paso que hay que soportar. Sin embargo, en pleno 2026, la evidencia clínica es tajante: amamantar no debe doler. Si sientes dolor punzante, grietas que no sanan o una sensación de fricción constante, es muy probable que exista un problema mecánico subyacente. La anquiloglosia, o frenillo lingual corto, se ha consolidado como uno de los diagnósticos principales detrás de estas dificultades.

La anquiloglosia es una condición congénita en la que el tejido que une la lengua al suelo de la boca (el frenillo) es demasiado corto, grueso o rígido. Esto restringe el rango de movimiento de la lengua, impidiendo que el bebé realice el movimiento ondulatorio necesario para extraer la leche de forma eficiente y sin dañar el pezón de la madre.

¿Cómo Afecta el Frenillo Lingual al Mecanismo de Succión?

Para comprender por qué un pequeño trozo de tejido puede causar tanto caos, debemos mirar la biomeránica del lactante. Un bebé con movilidad lingual normal utiliza su lengua para elevarla, extenderla y crear un sellado al vacío. La lengua protege el pezón contra el roce del paladar duro.

Cuando existe anquiloglosia, la lengua no puede realizar este trabajo. Como resultado, el bebé suele compensar cerrando las mandíbulas con fuerza (mordiendo) o utilizando los labios para sostenerse. Esto no solo causa traumas en el pecho materno, sino que también provoca que el bebé se canse rápido, trague aire y no obtenga la leche grasa del final, lo que puede afectar a su curva de peso.

Los Tipos de Frenillo Lingual

No todos los frenillos cortos son iguales. Según la clasificación clásica de Coryllos, que sigue siendo un estándar en la evaluación clínica, existen cuatro tipos principales:

  • Tipo 1: El frenillo se inserta en la punta de la lengua. Es el más evidente visualmente (forma de corazón).
  • Tipo 2: Se inserta unos milímetros detrás de la punta.
  • Tipo 3: Se inserta en la base de la lengua, es más fibroso y difícil de ver a simple vista.
  • Tipo 4: También conocido como frenillo submucoso. El tejido está oculto bajo la mucosa, pero restringe la movilidad de forma severa.

Síntomas de Alarma: ¿Es el Frenillo el Culpable?

Identificar la anquiloglosia requiere observar tanto a la madre como al bebé. A menudo, las señales son sutiles pero persistentes. Si experimentas varios de los siguientes puntos, es fundamental buscar una valoración profesional.

Señales en la Madre

El síntoma más directo es el dolor durante la toma. Sin embargo, hay otras señales que indican que el agarre no es óptimo debido a una restricción lingual:

  • Pezones comprimidos o deformados al finalizar la toma (con forma de barra de labios).
  • Grietas que reaparecen a pesar de corregir la postura.
  • Mastitis de repetición o conductos obstruidos debido al vaciado ineficiente.
  • Sensación de que el bebé ‘muerde‘ o ‘clava las encías’.

Señales en el Bebé

El bebé también sufre las consecuencias de una lengua anclada. Observa si tu pequeño presenta:

  • Tomas muy largas que parecen no terminar nunca.
  • Ruidos de ‘chasquido’ o ‘clic’ mientras succiona (pérdida del vacío).
  • Cansancio excesivo: el bebé se queda dormido al poco de empezar por el esfuerzo realizado.
  • Irritabilidad y gases frecuentes debido a la ingesta de aire.
  • Callo de succión persistente en los labios.

El Diagnóstico: Más allá de la Inspección Visual

Uno de los errores más comunes es descartar la anquiloglosia porque ‘no se ve’ nada debajo de la lengua. El diagnóstico de calidad debe ser funcional, no solo visual. Profesionales certificados como las consultoras de lactancia IBCLC o pediatras especializados utilizan herramientas como la Herramienta de Evaluación de Hazelbaker o el protocolo de Martinelli.

Es vital evaluar si la lengua puede elevarse hacia el paladar (movimiento clave para la succión) y si puede extenderse más allá de las encías. Según la Asociación Española de Pediatría, una evaluación temprana puede prevenir el abandono prematuro de la lactancia materna y mejorar significativamente el bienestar de la diada.

Opciones de Tratamiento y la Frenotomía

Una vez diagnosticada la restricción, el tratamiento debe ser personalizado. En casos leves, cambios en la postura (como el agarre biológico) pueden compensar la falta de movilidad. Sin embargo, en muchos casos, la solución definitiva es la frenotomía.

La frenotomía es un procedimiento sencillo que consiste en realizar un pequeño corte en el tejido del frenillo para liberar la lengua. Se realiza habitualmente de forma ambulatoria y los resultados en la mejora del agarre suelen ser inmediatos. No obstante, es fundamental entender que la cirugía es solo la mitad del camino.

La Importancia de la Rehabilitación Post-Intervención

La lengua del bebé ha estado ‘aprendiendo’ a succionar mal durante semanas o meses (incluso dentro del útero). Tras liberar el frenillo, es necesario realizar ejercicios de rehabilitación lingual. Estos ejercicios ayudan a que el bebé aprenda a usar sus nuevos rangos de movimiento y evitan que el tejido cicatrice de forma restrictiva nuevamente.

Consecuencias de Ignorar la Anquiloglosia

Si no se trata, la anquiloglosia puede trascender la etapa de la lactancia materna. Aunque el cuerpo humano es experto en compensar, a largo plazo pueden aparecer dificultades en la gestión de sólidos, retrasos en el habla (especialmente con fonemas como la ‘r’ o la ‘l’) y problemas ortodóncicos debido a la posición incorrecta de la lengua en reposo contra el paladar.

La Organización Mundial de la Salud subraya la importancia de la lactancia exclusiva durante los primeros seis meses, y resolver problemas mecánicos como este es una pieza clave para alcanzar ese objetivo sin sufrimiento.

Conclusión: Un Camino hacia una Lactancia Serena

Si sospechas que tu bebé tiene frenillo corto, confía en tu instinto. El dolor es una señal de que algo necesita atención. Con el apoyo adecuado, el diagnóstico correcto y una intervención a tiempo, la lactancia puede transformarse de una experiencia traumática a un momento de conexión y placer. No estás sola en este proceso; existen redes de apoyo y profesionales expertos listos para ayudarte a proteger tu salud y la de tu bebé.

Preguntas Relacionadas

¿Cómo saber si mi bebé tiene frenillo tipo 4?

El frenillo tipo 4 o submucoso se identifica por la restricción de movimiento más que por la vista. Se nota una lengua que no se eleva al llorar y un suelo de la boca muy tenso al tacto.

¿Qué pasa si no se opera el frenillo lingual?

A corto plazo, puede causar destete precoz por dolor o falta de peso. A largo plazo, podría influir en problemas de pronunciación, deglución atípica o dificultades en el desarrollo maxilar.

¿Cuánto tiempo tarda en mejorar la lactancia tras la frenotomía?

Muchas madres notan una mejoría en el agarre de forma inmediata, aunque la recuperación total y el aprendizaje del bebé pueden tomar entre 2 y 4 semanas de ejercicios post-quirúrgicos.

Preguntas Frecuentes

Q: ¿La frenotomía le duele mucho al bebé?

A: Es un procedimiento muy rápido que suele causar una molestia mínima y momentánea. Muchos bebés se calman inmediatamente al ser puestos al pecho justo después de la intervención, ya que la leche materna tiene propiedades analgésicas.

Q: ¿Puede el frenillo corto afectar el peso del bebé?

A: Sí, debido a que el bebé gasta mucha energía intentando succionar y no consigue extraer la leche de manera eficiente, lo que puede estancar su ganancia de peso a pesar de estar mucho tiempo al pecho.

Q: ¿Es obligatorio operar si hay anquiloglosia?

A: No siempre. Si el bebé gana peso correctamente y la madre no experimenta dolor ni complicaciones, se puede optar por un manejo conservador con ejercicios y ajustes de postura.

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